La última oportunidad de “Sly” (Parte I – España)


"Sly", una megaestrella en Rhode Island

“Sly”, una megaestrella en Rhode Island

Sentado con las piernas cruzadas en el centro de la cancha de baloncesto del Palacio de los Deportes de Oviedo; ahí pensaba quedarse hasta que le readmitieran en el equipo. Y no planeaba moverse de esa posición. Sylvester “Sly” Williams miraba hacia el techo del recinto deportivo con forma de caparazón de tortuga, proeza arquitectónica en su tiempo, al convertirse en la primera cúpula de cerámica sin pilares del mundo. Pero eso poco le importaba a “The Swingman”, como era llamado en sus años triunfales como estrella y All American del equipo de la Universidad de Rhode Island. Le acababan de despedir del C.B. Oviedo, un equipo de la Segunda División española. A él, que tuvo ofertas con beca en 300 universidades de Estados Unidos. A él, elegido en primera ronda del draft por los New York Knicks y que fue capaz de conquistar el Madison Square Garden. A él, que jugó con el mejor equipo del mundo, los Boston Celtics del año 1985-86, que comandados por Larry Bird ganaron el título de la NBA.

Su llegada a España había sido sorprendente. Preguntó la estrella a los periodistas: ¿Cuantos espectadores van al pabellón? 1.200,  contestaron ellos. “Conmigo irán 10.000“, respondió. ¿Cuantos puntos mete el equipo? Unos 80 por partido, dijeron. “Conmigo pasaremos de 100, y yo voy a promediar más de 40 puntos por juego”. Y llegó el día del debut. El Pabellón lleno hasta la bandera de un público entregado al bravucón jugador norteamericano.

“Sly”: 1ª Ronda del Draft camino de los Knicks

“Sly”: 1ª Ronda del Draft camino de los Knicks

Primera jugada del escolta de 2.01 metros: contraataque lanzado por “Sly” – así le conocían todos ya – se para a siete metros de canasta, lanza, y anota una canasta triple espectacular. Segundo ataque, vuelve a comandar la ofensiva y con su mágica zurda anota un segundo triple con tiro adicional. El Palacio de los Deportes se venía abajo. No volvió a meter un sólo punto en todo el partido. El de Rhode Island, sobrado de kilos y fuera de forma, pasó en cuestión de minutos de héroe a villano.

En las siguientes semanas comienza a aflorar su indómito carácter y la fama de jugador polémico que le predecía. A pesar de recuperar su nivel día a día, su indudable clase no se adecuaba a una división que estaba muy por debajo de la valía y magia de su juego. Sus disculpas para no entrenar eran a cada cual más extravagantes, y causaban hilaridad entre entrenadores, compañeros y prensa. La paciencia de los directivos se agotó cuando se lesionó desapareciendo un par de días. A su vuelta, sólo se le ocurrió amenazar a su sustituto, el tristemente desaparecido Mike Schlegel. La solución era el despido inmediato del rebelde Williams. A él, que se había curtido en la cancha de juego contra los mejores Lakers de “Magic” Johnson y Kareem Abdul Jabbar, a él que había sido perseguido por el gran Red Auerbach. Con 28 años, el jugador se retira y su rastro baloncestístico se pierde para siempre.  (continuará).

Acerca de Alejandro Peña

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7 respuestas a La última oportunidad de “Sly” (Parte I – España)

  1. Graciela dijo:

    Sin duda un tema imprescindible este de la asertividad. Y todo llegará, Carlos, pero poco a poco. Este blog está dando para mucho. Ya sólo Sly sugiere unos cuantos temas, los entornos conflictivos, la motivación, la gestión del talento, las conductas violentas, el abuso de sustancias, el maltrato…

    Menudos tiempos los de tu experiencia. Es de agradecer que en la actualidad personas, deportistas y equipos contemos con más conocimientos y recursos para poder hacer frente a situaciones como esa.

    Aún así, qué complicado reunir genialidad y regularidad…

  2. alejandropena-jenarodiaz dijo:

    Gracias Carlos!!!! Siguen la anécdotas de este inclasificable jugador.

  3. Carlos Pepe dijo:

    Muy bien documentado el artículo.
    Como anécdota te comentaré que fui a ver el partido posterior al plante de Williams y en el descanso un directivo me rogó, casi, que ejerciera de traductor entre “Sly” y la directiva ( no sé si me reconocieron por mi glorioso pasado como base de los Jesuitas o alguno sabía que chapurreaba inglés).
    Maldita la gracia que me hacía ponerme en medio de ese tiarrón de 2 metros, malencarado y con fama de meterse ” detó” y la directiva con ganas de echarle la bronca.
    Pues allí me vi metido , varios directivos hablando a la vez y al final decían : ” Hala, resume” . Como puedes imaginar todo muy profesional. Solo recuerdo que le decía ” This is very serious”
    El tipo no se tomo la bronca muy mal ( creo recordar que yo la suavizé al traducir por si me caía algún mamporro).
    Al terminar el partido me fui corriendo a la librería “Cervantes” a comprarme el libro : Aprenda a decir NO. ; ))

  4. Pingback: La última oportunidad de “Sly” (Parte 2 – USA). | Basket and Talent

  5. alejandropena-jenarodiaz dijo:

    Han pasado los años pero la historia se quedó en el recuerdo de los que le vimos jugar.

  6. ruben dijo:

    yo estuve en su debut en el Palacio, creo que fue contra Feiraco Obradoiro de Abalde, y Juane.
    Cuando llegó Williams declaró que era el mejor jugador que había pisado España…. si es cierto que el primer partido consigió llenar el Palacio

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