Invencible


Se creía intocable, imbatible, indomable. Era el que más trabajaba, el que más éxitos cosechaba, y el que mejores resultados ofrecía a su empresa. Por ello, nadie se atrevía a contradecirle. Sólo recibía alabanzas y buenas palabras de jefes, compañeros y proveedores. Con el tiempo se creyó imprescindible. Pero, en vez de analizar fríamente la situación y pensar en su evolución dentro de la compañía, incrementó todavía más su ritmo de trabajo.

El si era invencible

El si era invencible

Un día, al levantarse, sintió una aguda punzada en el pecho. Durante semanas el dolor se fue intensificando, cambiando su posición a lo largo de su torso; parecía que un alfiler penetraba en su cuerpo y no le dejaba respirar con regularidad. A pesar de las incomodidades, no se lo comunicó a nadie y tampoco cesó en sus responsabilidades laborales. Comenzó a practicar deporte para mejorar su estado físico, y su cuerpo reaccionó con la aparición de un nudo a la altura de las costillas, una pelota en el estómago que le recordaba constantemente su debilidad. Su rendimiento comenzó a resentirse, y, a la par, la inseguridad y la ansiedad se apoderó de él. Ya no era el brillante y atrevido profesional que todo el mundo esperaba, no le tenían el respeto que se había ganado durante años; en definitiva, su estrella se había desvanecido y se sentía vulnerable. Su liderazgo se derrumba al tiempo que los compañeros, con los que realmente nunca había conectado a nivel personal, le evitaban. Ya no era tan invencible. Ahora tocaba asumir sus problemas, una dosis de humildad y volver a empezar.

Manel

Hay personas que siempre están ahí, desde que tenemos uso de razón son una presencia constante en nuestras vidas. En el deporte y en el baloncesto español, Manel Comas, “el sheriff”, es uno de ellos. Sentado en un banquillo dirigiendo sus equipos o lanzando sus opiniones en televisión, siempre ha sido referente de entrenadores, jugadores y aficionados en general. No siempre políticamente correcto, ofrece una dimensión distinta en sus disertaciones, donde considera el factor humano determinante en las decisiones individuales y colectivas. Y en su caso, su experiencia vital será un elemento esencial para superar su enfermedad.  

Para los que piensan que lo importante está siempre por llegar, que las personas son la clave en la evolución de cualquier grupo, y que sin apoyo nadie es invencible, la película “Los descendientes, con un impecable George Clooney, es una influencia imprescindible.

El viaje por la vida en "Los Descendientes"

El viaje por la vida en "Los Descendientes"