La empresa de mi vida


Pero, ¿qué coño pasa con la gente?

¿Por qué te encuentras a tantos amigos y colegas frustrados en su puesto de trabajo? ¿Por qué hay ese descontento que lleva a tomar decisiones de abandono de empleo en época de crisis, y sin nuevo proyecto a la vista? ¿Tan malo e irrespirable es el ambiente en las empresas?

Di Caprio, liderando.

Di Caprio, liderando.

Si pensábamos que la crisis tendría algún efecto positivo, como reubicar a los profesionales en su posición adecuada dentro de la organización, explotar el potencial del talento detectado, y que la meritocracia fuera principio que regiría en las empresas en el futuro, estábamos muy confundidos. Ni esto ha ocurrido, ni va a ocurrir. Todo lo contrario. El inmovilismo, el miedo y la cobardía se están instalando cómodamente en las altas esferas de nuestras compañías. Y en los mandos intermedios, el seguidismo y el miedo son los sentimientos más escuchados en confianza a la hora del café.

Si creíamos que el deterioro de la situación económica iba a sacar lo mejor de cada uno de nosotros, también nos equivocamos. La falta de alineamiento de los equipos de la empresas, están generando una continua pérdida de energía y actitud. Una corriente de malestar no reconocido que sólo conduce a hipocresía en reuniones internas, a toma de decisiones nunca consensuadas, y siempre criticadas en el ámbito particular.

Y, ¿que coño estamos haciendo mal?

Organizaciones que no evolucionan al ritmo de las personas, que no gestionan las expectativas de sus equipos, vendiendo humo en vez de realidad con optimismo. Ya no es cortoplacismo, es inmediatismo para sentirse bien en el momento, agradar al entorno, y, sin duda, empobrecer los objetivos finales del grupo.

MiedoPero ya vale de lanzar balones fuera. Hay que dar un paso hacia adelante. No sirve flaquear y echar la vista atrás. Pues eso, si nadie lo hace, lo haré yo mismo. Con pasión, con energía, con un par de narices. Crearé la empresa de mi vida como símbolo y reflejo de mi mismo. De mis virtudes y debilidades. De mis ilusiones  y mis miedos. Y lo haré ya. Pero ya.

¿Te gustaría ser parte de esta empresa?

El Lobo de Wall Street de Martin Scorsese. “Mrs. Robinson“, versión de The Lemonheads. Los noventa…

Acerca de Alejandro Peña

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14 respuestas a La empresa de mi vida

  1. ramon martinez dijo:

    la autocomplaciencia es el fin de muchos especialmente aquellos que que como comentais no es que no exista el culto al exito, si existe, pero se antepone al otro gran mal de este pais, empresas llevadas por lameculos, aduladores y gente que lo unico que busca no es un bien o objetivo de empresa solo consolidar su puesto de trabajo, la consecuencia aquel al que contratas temporalmente y lo echas a la calle, trabaja más rapido y con más esfuerzo que el que no puedes despedir porque te costaria X euros poner en la calle. despues la multitud de factores titulitis creciente, gilipollas cum laude, etc, etc ….

  2. gapsom dijo:

    Estoy en ello. Ahora he de pensar muy bien lo que quiero, sin atropellarme y sin miedo a equivocarme, ya que todas las veces que me equivoque pienso volver a intentarlo variando los parámetros.
    Gracias por escribir este texto y animarnos.

  3. Alejo Ecube (@alejoecube) dijo:

    El texto está bien pero, ¿por qué tanta referencia al Lobo de Wall Street? ¿Ese es el ejemplo a seguir?! Porque no sé qué es peor.

    • Alejandro Peña dijo:

      Simplemente El Lobo de Wall Street creó la empresa que le dió la gana, a su imagen y semejanza. Se trata de que cada uno tenga la libertad de lanzar su propio mensaje.
      Gracias por el comentario, Alejo!

  4. Flames dijo:

    Yo estoy con gbotas que lo que comentas es muy español. En otros países no se da en la misma medida. Y también coincido en las causas que apunta. Es una envidia muy particular, muy mezclada con resentimiento y soberbia.

    • Alejandro Peña dijo:

      Tendremos que hablar de envidia, resentimiento y soberbia. Y del ego que no nos deja visualizar nuestras opciones con claridad. El lado oscuro es, a veces, demasiado fuerte.

      • Paula dijo:

        Si señores, marca España en estado puro. No nos olvidemos del MIEDO y la VAGANCIA. Una amiga mía de esa época dice que lo del miedo viene de la guerra civil. ¿Todavía dando coletazos? ¡Como es la historia!

      • Flames dijo:

        Ayer me quedé a un “tris” de mencionar la palabra ignorancia. Y me he dado cuenta de que la ignorancia española es muy particular. Ignoramos de una forma muy característica. Otro día les contaré mis reflexiones. Lo llamaría ignorancia cultivada, ignorancia desarrollada con denuedo.

  5. Paula dijo:

    Bravo por la decisión, cuando hay algo que no tiene visos de solución, hay que buscar otros caminos. Y si es posible, claro que me gustaría formar parte de ella.

    Yo he seguido mi propio camino profesional y, aunque a veces parece una carrera de obstáculos -una empresa no vive al margen del mundo- y requiere de gran esfuerzo, sin duda tiene sus satisfacciones.

    La peli me gustó, estuvo entretenida. Por cierto, vi a Los Lemonheads,hace unos años en el festival de cine de Gijón, cuando aún estaba Cienfuegos de director. Echo de menos esas visitas a Gijón en los conciertos del festival, aunque siempre he creído que debían cobrar algo por asistir a ellos y así evitar ese continuo y molesto murmullo de la gente que sólo iba porque era gratis.

  6. malvasia dijo:

    Nos dejamos llevar por situaciones que no nos llevan a ningún sitio y hay veces que hay que trazar una línea. Para lo bueno y para lo malo, para lo que somos capaces de hacer y para lo que ya no vamos a tolerar, para tomar nuestras propias decisiones y o para dejar que otros las tomen por nosotros. Pero una línea al y a cabo que nos ayude a tomar decisiones y donde nosotros, y sólo nosotros, somos responsables de lo que venga después. Como decia William Ernest “Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma”… Pues eso, aceptalo ya!

  7. Alejandro Peña dijo:

    Pues si que es un problema circular por una autopista hacia ninguna parte, sin ni siquiera analizar hacia donde vamos, si tenemos objetivos comunes… Por otro lado, creo que necesitamos ejemplos de éxito, de luchadores de pequeñas (Mi Club de la Lucha particular)https://basketandtalent.com/2013/12/16/mi-club-de-la-lucha-particular/ y grandes cosas, de valores reales.
    Gracias por el comentario!

  8. gbotas dijo:

    ¡Chapeau! En mi opinión hay dos vicios muy españoles que nos dejan parados o que nos hacen poner palos en la rueda de quien se mueve, que contribuyen a la falta de alineamiento para objetivos comunes; uno es la envidia que se plasma en aquello de que nadie es profeta en su tierra (sólo en el orbe mediterráneo) y otro es la inercia que nos hace no cuestionarnos las cosas, sino simplemente tirar para adelante como si bastase con trabajar por trabajar, con circular por una autopsia hacia ninguna parte.
    ¿Por qué en España no existe culto al éxito? Por la envidia y la inercia que hacen que veamos al triunfador, al luchador, como una puta amenaza.

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