De eterna promesa a realidad.


Con la colaboración de María Álvez. Manager de Talento de Vodafone España.

Era un gran jugador, un grandísimo jugador;                                                                         pero me faltaba la excelencia: el altruismo“.                                                                           Todos mis hermanos. Manel Estiarte.

Este ejercicio de humildad del mejor jugador de waterpolo de todos los tiempos, será nuestra guía para encontrar el camino del desarrollo profesional y personal de las promesas de cualquier organización. Una vez detectados los rising star, se nos presenta la tarea más ardua: desplegar su talento, que evolucione y sea una realidad para disfrute de todos, pero sobre todo, de los implicados.

Estiarte, el mejor
Estiarte, el mejor

En su libro “Todos mis hermanos“, Estiarte, además de  revelar confesiones personales como nunca había realizado ningún deportista de élite en España, nos detalla su evolución de “figura que se beneficia del equipo, a líder que sirve al equipo para conseguir el triunfo“. Resume su desarrollo como un paulatino progreso personal  motivado por tres factores determinantes: Influencia de compañeros excepcionales, entrenadores que le hicieron conocerse profundamente, y una maduración deportiva y personal fundamentada en su experiencia vital.   

En nuestras organizaciones, para lograr que las personas con alto potencial consigan el objetivo común, necesitan ser reforzados con los siguientes apoyos:

  1. Compromiso e involucración de los jefes de todas las áreas. El talento puede abastecerse en diferentes sectores y toda colaboración es positiva.
  2.  Identificar las necesidades de los talentosos. Cada uno tiene necesidades diferentes y hay que adaptar su desarrollo a cada uno de ellos.  
  3. Sus coaches, entrenadores o mentores deben ser externos a su propia área de trabajo, pero con un profundo conocimiento del programa y sus objetivos.
  4. Es básica la conexión entre promesas. El intercambio de vivencias al mismo tiempo les facilitará la comprensión de sus metas y el dominio de su ansiedad.    

Nuestro objetivo se consigue si durante el proceso se desarrolla a su vez una evolución en la madurez del individuo y profundiza en su conocimiento personal. Y a efectos prácticos, analizando con detalle su respuesta ante retos. En los momentos difíciles o de cambio dentro de la organización es cuando se identifica a los verdaderos líderes con talento.

El  crítico de rock adolescente protagonista de la película Almost Famous, sufre un proceso de maduración personal y profesional guiado por sus compañeros de viaje, (banda de música, grupies, managers….). Evolución que finaliza con unos de los mejores finales musicales de los últimos años, con la interpretación de la canción “Tiny Dancer“de Elton John.

Acerca de Alejandro Peña

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8 respuestas a De eterna promesa a realidad.

  1. alejandropena-jenarodiaz dijo:

    El tercer punto se refiere a organizaciones empresiarales.Normalmente los coaches deben ser ajenos a su área directa de trabajo para que no existan conflictos directos con el desempeño del trabajo.
    En el caso del deporte, es complicado, pero también coaches externos a un equipo se encargan de orientar al deportista.

  2. gbotas dijo:

    No entiendo el significado del punto 3 del artículo, no lo encajo con el resto.

    Yo pondría a Petrovic con el entrenador de “Hoosiers”.

    Cuando se cayó, no le ayudó nadie porque Villalobos no estaba en cancha, lo de Petrovic en aquel Madrid era mucho más complejo, pues el tenía mas compromiso con el baloncesto que el resto del equipo y les sacaba los colores, ponía en evidencia la falta de dedicación de los demás. Si con 10.000 horas se llega a la excelencia, él llegó muy pronto a esas10.000 horas.

    Otra cosa es que pensó que en la NBA eran como en Europa y se topó con la realidad, entrenaban tanto o más que él, y de ahí que recibiese una lección impagable que en Europa nunca le hubiese llegado, se llama profesionalidad y aquel Madrid carecía de ella.

  3. Pingback: Pasión y devoción:Tu primer entrenador. | Basket and Talent

  4. alejandropena-jenarodiaz dijo:

    Como habrás detectado, Drazen Petrocvic no ha aparecido en el blog todavía….aunque la cura de humildad de sus primeros años en la NBA le hicieron madurar y convertirse en un jugador más completo en todos los aspectos. Incluso, como dice Estiarte, desarrollar el altruismo necesario para ser un gran líder.
    Personalmente, tengo claro que no contrataría a un personaje que pusiera en peligro el ambiente de un equipo o empresa.Si se quiere tener resultados a medio plazo el compromiso y la confianza entre los miembros es vital.

    • PedroFPD dijo:

      Completamente de acuerdo…de hecho aquel Real Madrid tenía una cierta urgencia histórica y por eso le fichó contra viento y marea; a medio plazo no sabemos qué habría pasado pero no cero que aquello cuajase. En la NBA le dieron “caña” (eso le ponía), tuvo que ganarse el puesto en una liga hostil, de equipos hostiles (no como la NBA de ahora que es un mamoneo, y al lockout me remito)…pero tienes razón en que adquirió muchos valores. Acabó en el tercer mejor equipo…tercer mejor escolta de la NBA…y el primero era un tal Jordan. Qué bueno era.

    • “Rising” star era el tema subyacebte, no? “RISING”
      Y si te encuentras a un “rising” star como Petrovic… NO LO FICHAS?!?!?!?!?!
      Recuérdame q a quien no fiche yo sea a ti.

      Si estamos hablando de:
      …Cada uno tiene necesidades diferentes y hay que adaptar su desarrollo a cada uno de ellos.
      …Sus coaches, entrenadores o mentores deben ser…
      …desplegar su talento, que evolucione y sea una realidad…
      …lograr que las personas con alto potencial consigan el objetivo común…

      ¿Y no sería nuestro trabajo hacer con ÉL lo que por fin le hicieron en la NBA?
      …en vez de NO ficharlo por miedo.
      Desde luego yo no lo dudaría. Todo los Drazen Petrovic q encuentres por ahí y no te encajen mucho, envíamelos a mi.
      Estaré encantado de aguantar sus desplantes y egoísmo iniciales y ya me encargaré de que ese caudal de energía tan abrumador lo redirijan en la dirección adecuada.
      Salu2

      • Muy buena reflexión, opino igual, precisamente está en nuestro trabajo saber aprovechar, redirigir y potenciar los aspectos más débiles de esa estrella, en este caso el compañerismo, y así ayudarle a ser mejor, o como mínimo intentarlo, pero si no se intenta nunca lo sabremos…

  5. PedroFPD dijo:

    Es muy buena la perspectiva de que el talento no se integre en la organización “de cualquier manera”. Seguir determinadas pautas facilitará sacarle todo el partido; lo que decimos muchas veces de los grandes jugadores que, además de lo que aportan, hacen buenos a los que tienen alrededor, supongo que esa es un poco la excelencia a que se refiere Estiarte (otro talento dentro del talento).
    Pero, yo siempre pongo peros, ¿qué pasa con los “chicos malos”? Los talentos egoístas ¿los rechazamos? Los seguidores más jóvenes del blog no tienen ni idea de lo que se perdieron el 14 de marzo de 1989 por haber nacido tarde, pero en este enlace http://www.elquintocuarto.com/2007/03/la-recopa-de-drazen-petrovic-y-oscar.html les regalo la visualización de un resumen de la final de la recopa que ganó Drazen Petrovic, quiero decir el Real Madrid, al Snaidero de Oscar Schmidt. Para mi el mejor jugador FIBA que ha existido; se puede escribir una enciclopedia del basket con sus recursos, su técnica personalísima, su capacidad de decisión y resolución, su acierto y su responsabilidad absoluta en los momentos críticos. Pero era egoísta, no hacía equipo; en el minuto 3:25 del video Petrovic se cae al suelo tras un choque con un contrario, y ni una mano de sus compañeros le ayuda a levantarse (Biriukov hasta se da la vuelta y se va para otro lado…), es una imagen impactante. Pero el quipo ganó. ¿Merece la pena sacrificar el buen clima del equipo por tener un crack que te saque siempre las castañas del fuego? Si se me sienta un Drazen Petrovic delante en una entrevista de trabajo, ¿le contrato?
    Hasta la próxima.

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